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LA VOZ LIBRE

La Generalitat 'nacionaliza' el sur de Francia a través de la Bressola en el centro Pompeu Fabra

Carod-Rovira 'catalaniza' a 600 niños a precio de oro

Belén Piedrafita
Friday, 25 de September de 2009, 15:43

Perpiñán (Francia).- Mientras los colegios públicos de Cataluña se encuentran a la cola de los países de la OCDE, el vicepresidente de la Generalitat, Josep-Lluis Carod-Rovira, gasta 1.771 euros más por cada uno de los 600 niños franceses del centro escolar Pompeu Fabra, en El Soler (sur de Francia), subvencionado a través de la Fundación La Bressola, que por niño catalán en las propias escuelas públicas de Cataluña. En total 3.515.894 millones de euros. "La cuestión es hacer país, construir una nación, incluso más allá de nuestras fronteras. La lengua sólo es un instrumento", asegura Antonio Robles, catedrático de Filosofía y antiguo diputado de Ciudadanos, que renunció recientemente a su acta en el Parlament.

Josep-Lluís Carod-Rovira, vicepresidente de la Generalitat de Cataluña, aprobó en mayo de 2008 una subvención de 625.000 euros destinada a Amigos de La Bressola, una asociación que promueve la enseñanza en catalán en el sur de Francia. Asimismo destinó 120.000 euros al Ayuntamiento de Perpiñán “para la promoción del uso social del catalán". Esta misma fundación recibió en octubre de 2007 una subvención de 2,9 millones de euros destinada a la construcción del centro Pompeu Fabra, en el municipio de El Soler, una localidad situada en el departamento francés de los Pirineos orientales (región de Languedoc-Rosellón).

"El instituto Pompeu Fabra tienen una finalidad clara, que es la construcción nacional de Cataluña, dentro de lo que entiende el nacionalismo catalán como la Cataluña Norte. Intentan a través de la escuela que todas las generaciones jóvenes, como han hecho en España, sientan la necesidad de reconstruir el imaginario romántico nacionalista. Es una reconquista al modo franquista", señala Antonio Robles.

El centro, financiado completamente con dinero público de la Generalitat de Cataluña, fue inaugurado el 30 de agosto de 2008. El diario 'La Gazette des Communes' se hacía eco del acto de inauguración. Además de Carod-Rovira estuvieron presentes el ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol; el director del Servicio de Políticas Sectoriales de la Vicepresidencia de la Generalitat, Josep María Jové; el vicepresidente de la asociación Omnium Cultural, Josep Colomer; el presidente de La Bressola, Miquel Mayol; su director general, Joan Pere Le Bihan; el presidente de Amigos de la Bressola en Barcelona, Ricard Gené; y diversas personalidades de la región francesa.

"Cualquier dinero que se gasten en esa reconstrucción nacional -construcción nacional diríamos nosotros, porque no ha habido antes nada que haya habido que reconstruir- para ellos está bien. No tienen nada que ver con el Instituto Cervantes español, que tiene como fin enseñar la lengua española y las regionales. Aquí no se trata de eso, sino de que la lengua sirva de vehiculo para transmiitr una cultura nacionalista para transmitir una cultura nacionalista y adoctrinar a los jóvenes", afirma Antonio Robles.

“La puesta en marcha de este colegio catalán supone el ejemplo mismo del reciente impulso dado a las lenguas regionales, en general, y al catalán, en particular, el cual, de acuerdo a la revisión constitucional (francesa) de julio de 2008, es parte integrante del patrimonio de Francia”, explicó François Calvet, diputado francés y alcalde del municipio de El Soler.

842 COLEGIOS CATALANES CON CLASES EN BARRACONES

La generosa subvención provocó las críticas de numerosas personalidades españolas, que replicaron que en Cataluña todavía hay 842 colegios que imparten sus clases en barracones. Frente a ello, el consejero de la Generalitat, Joaquín Nadal, explicó que “El Gobierno contribuye a la escuela Bressola para defender el modelo lingüístico, no el educativo”. “Es como un liceo francés”, concluyó.

El organismo beneficiario de tan cuantiosas donaciones es la institución Amigos de La Bressola, una asociación que desde su constitución formal en 1986 tiene como objetivo primordial “divulgar y obtener apoyos morales, materiales y económicos para dotar a la Bressola de medios”. En 1993, Amigos de La Bressola constituyó la Fundación Bressola con el objetivo primordial de canalizar los apoyos “independientemente de la coyuntura política”.

Amigos de La Bressola ha logrado que más de 170 municipios e instituciones (entre ellos el Gobierno balear, la Diputación de Gerona y la de Barcelona) den apoyo económico a La Bressola. Sin embargo, ha sido el continuo apoyo de la Generalitat de Cataluña el que ha hecho posible la pervivencia de esta institución. Las subvenciones han sido constantes desde el año 1986, si bien se han disparado durante los últimos dos años. Paradójicamente, no han partido de la Consejería de Educación sino de la de Vicepresidencia, gestionada directamente por Carod-Rovira. La Bressola, que escolariza a unos 600 niños franceses, ha recibido 3,5 millones de euros desde 2007.

En mayo de 1976 nació el primero de los ocho centros que existen actualmente, todos ellos situados en el departamento francés de los Pirineos Orientales, en las proximidades de Perpiñán. La segunda escuela vio la luz un año después.

SUBVENCIONES TAMBIÉN DEL GOBIERNO FRANCÉS

Los primeros diez años se caracterizaron por las dificultades económicas, pues la Bressola contaba con pocos medios y las instituciones regionales francesas se negaban a subvencionarla. En 1981 se produjo una división interna que dio lugar al inicio de las relaciones con el Gobierno francés. En 1986, el año del nacimiento de Amigos de La Bressola, el Ejecutivo galo propuso integrar las guarderías en el sistema público de enseñanza. Un año después, coincidiendo con el ascenso al poder de Jacques Chirac, La Bressola pierde las subvenciones.

Entonces, es la Generalitat de Cataluña, a través de Amigos de La Bressola, la que pone el dinero junto a los propios simpatizantes del colectivo. En 1998, con otro cambio de gobierno en el país vecino, La Bressola vuelve a recibir subvenciones de Francia. Previamente, entre 1990 y 1995, se firmaron distintos convenios de colaboración con el Gobierno galo. El más importante de ellos, de 1995, aceptaba el catalán como lengua vehicular y establecía que si bien durante los cinco primeros años las escuelas debían financiarse de forma autónoma, a partir del sexto año el Elíseo se haría cargo del sueldo de los maestros. Entre 1975 y 1995 se crean tres escuelas y, a partir de 1996, cuatro escuelas y un centro de Secundaria.

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