LA VOZ LIBRE

Fernando Alonso: "Hice de mecánico a los 13 años para ganar algo de dinero"

Esta entrevista enseña el lado más personal del piloto

LVL / Agencias
2009-05-18 14:05:47

Fernando Alonso se ha sincerado en una entrevista concedida a la Mutua Madrileña, patrocinador del piloto. Sus confidencias sobre su infancia, su forma de conducir fuera de los circuitos y sus ambiciones personales no tienen desperdicio.

Fernando, ¿cómo empezó todo?

Desde muy joven la ilusión de mi padre fueron las carrera de karts, y trató de inculcar esa afición a mi hermana Lorena, a la que intentó introducir en la competición a los ocho años, con un kart realizado con sus propias manos. El experimento no resultó, ya que la velocidad no era su afición y yo, que entonces tenía tres años, heredé el bólido. Hubo que adaptar unos pedales para que pudiera conducir.

Jugué con ese kart durante años, y mi padre comenzó a acompañarme a las fiestas de los pueblos donde había carreras, que no estaban tan organizadas como lo están ahora. En 1998 gané mi primer campeonato, el título de Campeón Infantil de Asturias y, a partir de ahí, comenzó mi carrera, primero amateur y luego profesional.

¿Así que, al contrario de lo que a veces sucede, no tuviste que convencer a la familia para seguir tu vocación?

En mi caso, sin el apoyo de mi familia no habría llegado a la Fórmula 1. Mi padre me ha inculcado unos valores y una educación que le tendré que agradecer siempre. Sabía valorar lo que tenía, el esfuerzo que les estaba costando en casa, porque nosotros somos una familia normal. Mis padres trabajaban los dos, y una buena parte de ese trabajo lo gastaba yo en el karting, la única forma de pagar de alguna forma ese esfuerzo era ganar carreras y dar satisfacciones deportivas. Ver la cara de mi padre después de cada victoria era la mejor paga que me podía dar.

¿Cómo compaginabas el colegio con las carreras?

Al principio, las carreras sólo me exigiían dedicación los fines de semana, y como las notas en el colegio eran buenas, mi madre no puso trabas a que mi padre y yo estuviéramos de circuito en circuito los fines de semana.

Cuando a partir del 93 comencé a correr el Campeonato de España, mantuve las buenas notas, pero cuando me tenía que perder alguna clase, los compañeros o los profesores me ayudaron para facilitar mi carrera deportiva.

¿Por qué sabes tú tanto de mecánica?

Como sabía las limitaciones económicas que teníamos, a los 13 años comencé a hacer de mecánico para los niños de 7 u 8 años. Me gusta la mecánica y ayudar a otros críos me daba una satisfacción personal y me servía para ganar algo de dinero que me servía de ayuda. Cobraba unas 100.000 pesetas y con eso intentaba quitar costos para no ser una carga para nadie.

¿Son necesarios muchos sacrificios para llegar y mantenerse en la Fórmula 1?

Llegar es difícil, pero mantenerse todavía más. Si quieres llegar a algo hay que luchar mucho por conseguirlo. No hay éxito sin sacrificio.

¿Cuál es el motivo de las estrellas y las flechas que llevas en cada uno de tus cascos?

Cuando era pequeño me regalaron un camión de juguete que tenía esos mismo símbolos. Me gustaba mucho, así que los he mantenido en todos los cascos que he usado a lo largo de mi trayectoria, adaptándolos a las normas de cada escudería y a los patrocinadores. Ya son un distintivo en mis casco.

¿Eres supersticioso? ¿Sigues algún ritual antes de subirte a un coche?

Un poco. Siempre he tenido pequeñas manías y algún que otro amuleto. Procuro subirme al coche siempre por el mismo lado. Cuando competía en Italia, como allí la mayoría de los pilotos son muy supersticiosos, a veces caía en la costumbre que tienen ellos de usar siempre los mismos calcetines, pero como ahora son ignífugos, son nuevos en cada carrera...

¿Cómo eres como conductor por carretera?

Disfruto mucho de la libertad que da el automóvil, de poder ir donde quiera. A lo que más me costó acostumbrarme fue a seguir las líneas de la carretera. Estaba tan acostumbrado a usar todo el circuito que ¡encontraba que era un espacio muy estrecho para mantenerme en un solo carril!

Pero conducir por carretera es totalmente distinto a conducir en un circuito. Por ejemplo, si alguien te adelanta en la pista, sabes que controla la situación. En la carretera, no puedes estar seguro de eso. Así que yo descargo adrenalina cuando estoy en el circuito. Con un coche normal intento mantenerme tranquilo, ser cuidadoso y conducir seguro, que es lo que debería hacer todo el mundo, por ellos y por los que van en los otros coches.

¿Acabarás tu vida deportiva en Fórmula 1 o te planteas cambiar a otras categorías?

No descarto probar otras categorías o en otro tipo de deporte, pero supongo que siempre sería algo que me guste.

¿Te arriesgarías a hacer un pronóstico de en qué puesto terminarás la temporada?

Todo el mundo sabe que no me gusta perder ni al parchís, así que cuando me siento al volante cada domingo sólo pienso en ganar.

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