LA VOZ LIBRE

Tommy Mel's: un museo de la hamburguesa en los años 50

El primer 'diner' americano de Madrid respira ambiente 'yankee' por los cuatro costados

Manuel E. Martínez
2010-07-14 09:32:36

Madrid.- Luces de neón, carteles de publicidad de los años 50, mesas metalizadas, sillones de piel, ruido de voces peleado con melodías de una Jukebox, suculentas hamburguesas de buey, batidos, helados en cuenco… Junto al centro financiero de Madrid (c/ Pedro Teixeira, 8), resguardado entre rascacielos, bulle el Tommy Mel’s, un 'diner' americano que teletransporta a algunas películas (‘Grease’) y series (‘Salvados por la campana’) indelebles en la memoria de varias generaciones. En los últimos tiempos han proliferado en el cogollo de la capital las hamburgueserías de calidad, también con estética 'cincuentera', pero lo novedoso de Tommy Mel’s es su concepto de horario (casi) ‘non stop’, desde las 13 horas a la 1 de la madrugada, pensado para el ejecutivo con prisas aficionado al ‘breakfast’ americano, los niños que salen del colegio con la merienda entre ceja y ceja o los jóvenes que buscan desconectar al salir del trabajo o empezar con buen pie el fin de semana. Lo permite la variedad de la carta: sándwiches, perritos calientes, ensaladas, aritos de cebolla, nachos, tortitas, pastel de zanahoria…

Ya sentados a las genuinas mesas, Budweiser en mano y mientras masticamos la decisión de qué pedir, los pies se dejan llevar por los temas de rock y country que sirven de banda sonora. Y de repente una camarera ataviada con un minifaldero vestido rosa chicle de la diseñadora Angela Fletcher (solo falta la cofia), se acerca para preguntar por la elección: una hamburguesa Viva Las Vegas, "la favorita de Elvis", y otra Tweety Chicken, y para acompañar unos aritos de cebolla. El olor de la carne en la parrilla ameniza la espera junto a los mensajes con gancho escritos en la pared en inglés: “No sea tímido al darnos propina. Nos gusta”.

Y llegan las joyas de la casa. La Viva Las Vegas hecha al punto (con lechuga, tomate, cebolla roja, salsa Mel’s y cubierta de crema de queso con nueves y más cebolla crujiente) convence desde el primer bocado. El tamaño estándar es de 160 gramos, pero por apenas dos euros más el homenaje de cuarto kilo está al alcance. Para quienes prefieran pollo o solo verduras, la Tweety Chicken y la Veggie son una buena opción, aunque sea una blasfemia no probar la carne de buey.

Como colofón, un batido y un helado para no quedarse saturado. Los brownies siempre son tentadores, parecen decir Elvis Presley y Betty Boop desde los cuadros de las puertas de entrada a los servicios.

Y el 'diner' sigue en efervescencia. El ambiente, heterogéneo, no decae: una pareja se enfada en la mesa de al lado para reconciliarse diez minutos después, un trío de amigos comenta el partido de ayer, una niña con sus padres exige que le dejen probar todos los postres, dos enamorados hablan de su próximo viaje…

Comentarios

 
 
 

Economía

Javier Fernández

Javier Fernández

Periodista
Hagan sus apuestas. ¿Cuánto tardaremos en quebrar definitivamente las cuentas públicas? ¿Dos, tres, cuatro, cinco  [...]

Política

Enrique Arias Vega

Enrique Arias Vega

Periodista y economista
 En Berlín aún quedan ancianos -pocos, por fortuna- que un 13 de agosto de 1961 vieron desde la parte oriental de la ciudad  [...]

Política

Julia Navarro

Julia Navarro

Periodista y escritora
Es curiosa la casi indiferencia que ha producido el anuncio de ETA de que va a entregar las armas



La Voz Libre on Facebook