LA VOZ LIBRE

Investigación

'El Alcalde de Zalamea', una historia verdadera

La obra de Calderón de la Barca estaría basada en hechos reales

Antonio José Centeno Malavé
2015-10-20 14:08:27

'El Alcalde de Zalamea' es una historia verdadera, basada en hechos reales. Es la conclusión a la que ha llegado Antonio José Centeno Malavé, vecino desde su nacimiento del pueblo pacense de Zalamea de la Serena, donde se sitúa la obra de Calderón de la Barca. Implicado de tal modo en la historia de la obra de teatro, -él mismo interpreta año a año a Felipe II en la representación de la misma cada mes de agosto-, Antonio José ha logrado demostrar que el famoso alcalde 'Pedro Crespo' es solo el reflejo del verdadero edil en el que se basó la obra de Calderón.

Ahora que 'El Alcalde de Zalamea' llega a Madrid en el renovado Teatro de la Comedia, con Carmelo Gómez como protagonista y gracias a la Compañía Nacional de Teatro Clásico, -representación que se podrá ver hasta el próximo 20 de noviembre-, Antonio José desgrana sus conclusiones sobre la historia real en la que se basó una de las obras más importantes del Siglo de Oro español.

Badajoz.- Quiero aprovechar esta publicación para contribuir a que se aclare, y que no se vuelva a dudar, que 'El Alcalde de Zalamea' está basado en un hecho real y por tanto 'Pedro Crespo' existió.

'Pedro Crespo' es el seudónimo que utilizó Calderón de la Barca para dar nombre al real Cristóbal de Villanueva Cabello, alcalde de Zalemea de la Serena (Badajoz), según explica Clodoaldo Guerrero, que demuestra cómo Calderón de la Barca formó el nombre de Pedro Crespo, no casualmente, sino deduciéndolo del nombre de Cristóbal de Villanueva, según esta transcripción literal:

El primero que escribe 'El Alcalde de Zalamea' es Lope de Vega, estando su obra datada en 1610 y descubierta en el siglo XIX. Aunque una de las problemáticas del Siglo de Oro fue la identificación de los autores, debido a las copias, refundiciones de textos, etc., quien primero mencionó que 'El Alcalde de Zalamea' era obra de Lope de Vega fue Vicente García de la Huerta (1785), siendo Agustín Durán el que descubrió en el siglo XIX el manuscrito de la obra, que hoy existe en la Biblioteca Nacional.

Hay varias versiones de cómo se entera Lope de Vega de los hechos que relata en 'El Alcalde de Zalamea'.

La primera, cuando Lope de Vega iba a bordo del galeón 'San Juan', que partió de Lisboa el 29 de mayo de 1588, y al que el autor llegó como voluntario de la Armada Invencible, y varios días después de haberse casado con Isabel de Urbina, la 'Belisa' de sus poemas. Lope de Vega sufría penas de amor por la ausencia de su amada y, durante la expedición, las mitigaba escuchando relatos y correrías de los compañeros de la Armada Invencible. Un marino de La Invencible, que en 1580 formaba parte de las tropas de Felipe II, fue testigo de lo ocurrido en Zalamea, hace amistad con Lope de Vega y se lo cuenta. El escritor debió de tomar buena nota y escribió 'El Alcalde de Zalamea', después de su obra 'La hermosura de Angélica'.

Otra versión alude a que Lope de Vega se enteró de la historia en el Puerto de Santa María siendo aún un mozo. Las tropas de Felipe II, que habían pasado por Zalamea en 1580 cuando iban camino de Sevilla para coger un barco para ir al Puerto, fueron testigos de lo ocurrido en Zalamea. Ellos fueron quienes contaron los hechos cuando llegaron a la ciudad, donde Felipe II, las visitó, para arengarlas y preparar la ocupación de Portugal. Sin duda, ésta es la versión más verosímil.

También dicen algunos investigadores que Lope de Vega se basó en una leyenda o cantar popular, aunque lo que sí sabemos es que tenía referencias del Cristo de Zalamea y sus milagros, al que le compuso una poesía.

Es evidente que Calderón de la Barca plagió la obra de Lope, incluso versos completos. Hay, sin embargo, diferencias palpables entre las dos obras. Una de ellas, en cuanto a los personajes. Mientras que en la de Lope hay dos hijas ('Inés' y 'Leonor') y dos capitanes ('Diego' y 'Juan'), en la versión de Calderón de Barca hay una hija  ('Isabel') y un capitán ('Álvaro de Ataide'). En cuanto a personajes secundarios también hay personajes diferentes. Calderón crea a 'Juan' (hijo) e 'Inés' (prima), recupera a 'Rebolledo' y 'La Chispa de la soldadesca', mientras 'Ginesillo' solo existe en la de Lope. Otra gran diferencia es la calidad, que es incuestionable a favor de Calderón de la Barca, lo que hizo que la versión de Lope de Vega pasara casi inadvertida.

'El Garrote más bien dado' ('El Alcalde de Zalamea'), de Calderón de la Barca, se escribió supuestamente en 1636 y la primera edición es de 1651, en Alcalá de Henares.

Según Claro Abanades, el historiador ilipense Clodoaldo Guerrero, sobre 1860 hace investigaciones sobre 'Pedro Crespo'.

Tras la muerte del rey de Portugal don Sebastián en la batalla de Alcazarquivir (1578) y nombrar para sucederle en el trono al cardenal don Enrique I, hombre de avanzada edad y sin descendencia, los portugueses tienen la opinión dividida tras su muerte (1580): unos, a favor de nombrar a Felipe II sucesor de su tío a la corona portuguesa, y otros a favor de Antonio prior de Crato. Felipe II, amparándose en su derecho a la sucesión de su tío, ordena la invasión de Portugal, manda una escuadra al mando del marqués de Santa Cruz y un ejército acaudillado por el Duque de Alba, contra los portugueses.

El rey estaba por aquel entonces en El Escorial y, para apoyar al ejército, que estaba acantonado en Badajoz entre otros sitios, y ante la posible toma de Portugal, pasa por Guadalupe, donde celebra unas exequias en honor de su tío Enrique I, cuando va a visitar Llerena, para ver el mayor centro de la Inquisición de España. Fue la avanzadilla de la compañía del capitán Álvaro de Ataide, que iba dos días por delante del rey para evitar cualquier emboscada o atentado hacia el monarca. El capitán entra en Zalamea y ocurren los hechos de la obra: el capitán se prenda de la belleza de 'Isabel' pero 'Pedro Crespo' la oculta. Entonces, el capitán, junto con el sargento Rebolledo y la Chispa, urden una serie de tretas para raptarla, terminando el capitán violándola. El capitán es capturado, 'Pedro Crespo' es nombrado alcalde; le ruega y le suplica al capitán que se case con su hija, éste se niega y es ahorcado.

El rey, al pasar por Zalamea camino de Llerena, se encuentra con un pueblo levantado en armas contra su ejército, y un capitán ahorcado. El monarca pide explicaciones a 'Pedro Crespo' y viendo que aunque el alcalde no había acertado en el procedimiento pero sí en la sentencia, le nombra “alcalde perpetuo”.

Después, el rey visitó en Llerena a las tropas españolas en Badajoz y, cogiendo un barco en Sevilla, ir al Puerto de Santa María, donde encuentra a Lope de Vega, que asistió a la jornada en las Islas Terceras en 1582 (según datos biográficos de Lope de Vega, por Don Rufino Blanco, en sus 'Elementos de Literatura Española').

Dice Rafael Opiso, en su 'Historia de España y de las Repúblicas Hispanoamericanas', que el rey, desde el Puerto de Santa María, pasó a Sevilla y a Guadalupe, donde realiza unas exequias a su tío. También el padre Juan de Mariana en su 'Historia General de España', refiriéndose a la Armada y al ejército diseminado por las costas de Andalucía; pasó a Guadalupe.

Como se puede comprobar, hay versiones diferentes, una cuando el rey iba hacia el Puerto de Santa María, y otras a su venida,  hecho que no influye en la veracidad de los hechos acaecidos en Zalamea, ya que lo mismo da que fuera a la ida o a la vuelta la entrada del rey en Zalamea, lo que sí nos dan estos testimonios es apoyar la presencia del rey en el pueblo pacense.

Clodoaldo Guerrero ha investigado también sobre 'Pedro Crespo' en el ayuntamiento, aunque solo hay actas del concejo hasta 1600, y encuentra una Provisión Real, firmada por Felipe II y fechada el 12 de enero de 1587.

Después, investigó en el registro parroquial, donde aparecieron los nombres de Isabel y Juan de Villanueva, hijos de  Pedro Crespo en 'El Alcalde de Zalamea', así como un libro de enterramientos, donde descubre que en un nicho está enterrado el mozo Juan de Villanueva, teniendo los derechos del mismo los descendientes de Cristóbal de Villanueva Cabello y Mencía Pérez (o Mencía Blázquez, como así también aparece la esposa de Cristóbal de  Villanueva en otros documentos).

Otra novedad: Clodoaldo Guerreo también descubre, en el registro parroquial, un libro de fundación de Capellanías, en el que Andrés de Villanueva dice que es hijo de Cristóbal de Villanueva y Mencía Pérez y que tiene una hermana, llamada Isabel.

 

Creo que Andrés no aparece en la obra porque se marchó muy joven al descubrimiento de América. De hecho, sabemos que en 1564, de México marchó a Manila, donde murió como capitán y sin descendencia, creó una Capellanía y donó todo su patrimonio a la iglesia parroquial de Zalamea para la construcción de una capilla y misas en su nombre. También por los documentos de la fundación de la capellanía se  concluye  que su padre murió en 1587, -porque dice que su padre era difunto en 1588- y dado que la Provisión Real que le manda Felipe II es del 12 de enero de 1587, se supone que estaría vivo.

Otro dato muy importante es que Cristóbal de Villanueva es nombrado alcalde ininterrumpidamente por los vecinos desde 1580 a 1587 y no por Felipe II, porque la Provisión Real, que le manda el rey es para requerirle que respetara la legislación vigente, que alcalde solo se podía ser un año y no se podía volver a presentar hasta después de dos años. La Provisión Real que disponemos (la verdadera desapareció del ayuntamiento en la guerra civil de 1936 y estaba montada sobre un marco de plata), es una fotografía hecha por el famoso fotógrafo Alfonso en 1930, cuando visitó Zalamea con motivo del homenaje que se hizo a 'Pedro Crespo', pero la cual no tiene resolución, hecho que dificulta su lectura, -en ello estamos-, en conseguir ver lo que decía. Lo que podemos asegurar de que dicha Provisión Real está firmada y sellada por Felipe II.

Pienso que  Calderón cambió el sentido de la Provisión Real porque le 'venía mejor' para el final de su obra, que fuera el rey quien lo nombra alcalde perpetuo y no el pueblo. 

Clodoaldo Guerreo comenta además que Calderón de la Barca estuvo en Zalamea, lo que le hizo sabedor de muchos detalles de lo ocurrido en el pueblo en 1580 y de la propia localidad.

También lo dice Calderón de la Barca al finalizar su obra ("Aquí se pone fin a esta historia verdadera, los defectos, perdonad"), para qué iba a mentir. Por todo lo expuesto, espero que no se vuelva a dudar de la veracidad de 'El Alcalde de Zalamea', una historia a todas luces, verdadera.

> En las imágenes, de arriba a abajo, Carmelo Gómez en 'El Alcalde de Zalamea'; a la izquierda, Antonio José Centeno; a la derecha, la transcripción literal de una investigación de Cloaldo Guerrero; vista de la Casa de Pedro Crespo; y la Provisión Real firmada por Felipe II.

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