Síguenos en redes

¿Qué deseas buscar?

CHILE-ELECCIONES

Las renuncias en la Concertación dan un giro inesperado a la campaña electoral

Santiago de Chile.- Las renuncias en cadena ocurridas hoy en la cúpula de dos partidos de la Concertación a raíz de las críticas del candidato presidencial, Eduardo Frei, han dado un inesperado giro a la campaña electoral chilena.

Los presidentes del Partido Radical Socialdemócrata (PRSD), José Antonio Gómez, y del Partido por la Democracia (PPD), Pepe Auth, anunciaron este martes su dimisión en sendas comparecencias públicas casi simultáneas.

La decisión de los líderes de los dos partidos minoritarios de la Concertación se produjo un día después de que el senador democristiano Eduardo Frei, aspirante oficialista a la Presidencia de Chile, hiciera una dura autocrítica sobre las prácticas políticas de los partidos que integran la coalición gobernante.

"Si la Concertación ha obtenido menos votos no es porque la gente prefiera otra alternativa, sino porque está molesta con las prácticas políticas", afirmó Frei en una declaración leída este martes ante los medios de comunicación.

Y para que no hubiera dudas sobre la intención de sus palabras, remachó: "Les he comunicado a los presidentes de los partidos de la Concertación que tanto durante mi campaña como en mi futuro gobierno, tomaré con absoluta libertad, autonomía e independencia las determinaciones que me competen".

Frei, que ya fue presidente en el periodo 1994-2000, dio así un giro a la postura que había venido manteniendo en la primera etapa de la campaña electoral, cuando sostenía que "quien piense que se puede gobernar sin los partidos es porque está loco".

El pasado día 13, el candidato de la Concertación logró pasar a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, pero el candidato de la derecha, Sebastián Piñera, le sacó 14 puntos de diferencia.

Para superar esta brecha en la segunda votación, que tendrá lugar el próximo 17 de enero, el abanderado de la Concertación debe conseguir el apoyo del medio millón de votantes de la coalición de izquierda Juntos Podemos, algo relativamente fácil, según los analistas.

Pero también tiene que entusiasmar al millón y medio de chilenos que en la primera vuelta apoyaron a Marco Enríquez Ominami, un candidato independiente salido de las filas del Partido Socialista y muy crítico con los dirigentes de la Concertación.

"Ahora Marco Enríquez no tiene ninguna excusa para no participar en el comando de Eduardo Frei", fue lo primero que dijo este viernes el senador José Antonio Gómez tras anunciar su renuncia al PRSD, en alusión a las exigencias del ex candidato independiente de que haya un recambio en las cúpulas de la coalición gubernamental.

Pero según los analistas, lo que ha provocado este inédito golpe de timón de Frei no es sólo la reclamación de Enríquez-Ominami sino la demanda de los mismos electores que desde hace veinte años mantienen a la Concertación en el poder.

El pasado 16 de diciembre, tres días después de celebrada la primera vuelta, Frei convocó a sus adherentes a un acto masivo en el Estadio Nacional, en Santiago, y allí tuvo ocasión de escuchar la tremenda rechifla que sus propios seguidores dedicaron a los presidentes de los cuatro partidos de la coalición gobernante.

La ola de renuncias de este viernes se ha detenido a las puertas de la Democracia Cristiana (DC) y del Partido Socialista (PS), cuyos presidentes, por el momento, han mandado a decir a través de terceros que ellos no piensan renunciar.

El vicepresidente de la DC, Renán Fuentealba, puntualizó que el presidente, Juan Carlos Latorre, se mantendrá en su cargo hasta el mes de abril, fecha en la que está prevista la renovación de la directiva.

En tanto, la senadora electa Isabel Allende ha forzado una reunión extraordinaria para mañana, jueves, de la mesa directiva del Partido Socialista en el que la hija del ex presidente Salvador Allende -muy crítica con la actuación de la dirección socialista- pondrá encima de la mesa la renuncia del presidente, Camilo Escalona.

Escalona fue quien en enero de este año rechazó la petición del entonces diputado socialista Marco Enríquez-Ominami de celebrar elecciones primarias para elegir al candidato presidencial del partido. Su negativa acabó provocando una profunda división en el electorado tradicional de la Concertación.

Tras conocer las renuncias, Frei valoró este viernes la decisión de los presidentes del PRSD y del PPD, mientras que el candidato de la derecha opositora, Sebastián Piñera, minimizó su trascendencia.

"Así como ayer los presidentes de partidos respetaron mi autonomía, independencia y libertad para tomar las decisiones de la campaña y mis decisiones como presidente de la República, yo también debo respeto a los partidos", aseguró el candidato oficialista.

Bien diferente fue la reacción de Piñera, quien comentó con desdén: "¿A quién le importa si renuncian o no a la hora nona los presidentes de los partidos de la Concertación".

Y mientras tanto, Carlos Ominami, padre adoptivo y mentor político de Marco Enríquez Ominami, siguió sin despejar la incógnita de un eventual apoyo del político independiente a Frei.

"Nos sentimos muy lejos de (Sebastián) Piñera y no queremos ser sometidos a la lógica del mal menor", comentó lacónicamente tras conocerse las renuncias de José Antonio Gómez y Pepe Auth.