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Teherán desmiente que haya jugado papel alguno en la orden de arresto contra el vicepresidente de Irak

MADRID, 31 (EUROPA PRESS) El embajador iraní en Bagdad, Hassan Danaifar, ha desmentido que el Gobierno de Irán haya jugado papel alguno en la emisión de la orden de arresto contra el vicepresidente suní del país, Tareq al Hashemi, por vínculos con actividades terroristas, tal y como éste último ha afirmado. Al Hashemi tildó de "ataque político" la orden de arresto dictada en su contra por un tribunal del país y negó categóricamente las acusaciones de que ha ordenado ataques terroristas. "Sé cual es la intención, sé cual es el objetivo, es un ataque político, esta es la razón principal de las acusaciones", señaló. Asimismo, subrayó que Irán se encuentra detrás del veredicto. Danaifar ha manifestado que estos argumentos son "puras mentiras" y que "sólo hacen su caso más complicado", según ha informado la cadena de televisión estatal iraní Press TV. Asimismo, ha desmentido que el Gobierno iraquí haya pedido a Irán que medie en el caso contra Al Hashemi. "La República Islámica de Irán enfatiza que los cargos contra Al Hashemi (...) han de ser investigados por las autoridades judiciales iraquíes", ha apuntado en este sentido. Al Hashemi es uno de los líderes del bloque político Iraqiya, apoyado por los suníes, que ha suspendido recientemente su participación en el Parlamento en protesta por el control de puestos clave por parte del primer ministro, el chií Nuri al Maliki. Iraqiya consiguió por un estrecho margen la mayoría de los escaños en las elecciones parlamentarias del año pasado, pero su líder, Ayad Allawi, no consiguió evitar que Al Maliki mantuviera el puesto de primer ministro, tras lograr el apoyo de los principales partidos chiíes. Desde hace más de un año, Al Maliki ha estado controlando de forma efectiva los ministerios de Interior y de Defensa, que supervisan a la Policía y el Ejército, ya que las diferencias entre suníes y chiíes han demorado la designación de ministros permanentes. El acuerdo de reparto de poder en Irak distribuye la presidencia, el cargo de primer ministro, los dos vicepresidentes y los dos viceprimeros ministros entre chiíes, suníes y kurdos, pero los políticos suníes se quejan de que se les deja fuera del proceso de toma de decisiones.