LA VOZ LIBRE

R.UNIDO-ARTE

Van Doesburg, pionero de la abstracción y dadaísta, en la Tate Modern

Efe
2010-02-02 10:00:00

Londres.- El holandés Theo van Doesburg (1883-1913) fue no sólo uno de los pioneros de la abstracción geométrica sino un artista polifacético: pintor, arquitecto, grafista, diseñador, crítico, editor e incluso poeta Dada bajo identidad falsa.

Ahora, la galería Tate Modern le dedica -del 4 de febrero al 16 de mayo- una ambiciosa exposición, co-comisariada por su director, el español Vicente Todolí, bajo el título de "Van Doesburg y la Vanguardia Internacional: La Construcción de un Nuevo Mundo".

En ella se explora de modo exhaustivo el papel central de Doesburg en la vanguardia internacional tanto a través de sus propias creaciones en las distintas disciplinas como de las obras de muchos otros artistas en los que influyó, con los que colaboró o a los que promocionó en distintas etapas de su carrera.

Como señala la co-comisaria, la francesa Gladys Fabre, van Doesburg quiso crear "un arte universal mediante el establecimiento de un vocabulario visual de formas geométricas que debían ser comprensibles para todos y adaptables a cualquier disciplina".

Van Doesburg fue no sólo un gran artista sino también un instigador y propagandista con un objetivo profeso de transformar el mundo.

La exposición, ordenada más o menos cronológicamente, parte de las primeras obras abstractas que creó, tras unos comienzos como pintor figurativo, bajo la influencia de la obra teórica de Kandinsky "Sobre lo espiritual en el arte".

Ya en 1916 van Doesburg estaba experimentando con la libre abstracción y ciertas formas de cubismo, aunque sin renunciar a la búsqueda de su propio camino, que pareció encontrar finalmente en una composición inspirada en el cuadro de Cézanne "Los Jugadores de Cartas", que tradujo en una compleja estructura rigurosamente geométrica.

Fue el mismo año en que conoció a Mondrian, que acababa de regresar de París y estaba empeñado en una búsqueda similar de una nueva estética plástica.

Para ambos, el arte debía estar en el futuro libre de toda representación figurativa y consistir sólo en elementos abstractos como la línea recta y el rectángulo, cada vez más depurados para eliminar entre otras cosas la división jerárquica entre figura y fondo.

Terminada la Primera Guerra Mundial, von Doesburg desarrolló sus contactos con otros artistas de vanguardia como el arquitecto ucraniano asociado al cubismo Alexander Archipenko o el pintor futurista italiano Gino Severini a quienes invitó a contribuir a "De Stijl", la revista que fundó con Mondrian, Bart van der Leck y Vilmos Huszár, todos ellos pintores, el arquitecto JJP Oud y el poeta Antony Kok.

La revista, que se editaría entre 1917 y 1928, serviría de órgano de difusión de esa nueva estética conocida como Neoplasticismo, estética que propugnaba la geometría, el uso de los colores primarios- rojo, amarillo y azul- además de los neutros - blanco, el negro o gris- y la inmersión de lo individual en lo colectivo.

Pero Van Doesburg, que había escrito poemas Dada bajo el seudónimo de IK Bonset, abriría también sus páginas a dadaístas como Hans Arp y Kurt Schwitters, es decir a representantes de un movimiento con el que simpatizaba claramente y al que iba a dedicar incluso una revista de corta aparición, titulada Mecano.

Al cabo de unos años de estrecha colaboración entre Mondrian y Doesburg, estalló en 1924 una fuerte disputa teórica entre ambos cuando el segundo decidió renunciar a la rígida fórmula de horizontales y verticales del Neoplasticismo para dar juego a un nuevo elemento: las diagonales y los planes inclinados.

Con ellas trataba de crear una impresión de dinamismo e inestabilidad, algo para lo que acuñó un nuevo ismo - Elementarismo-, aventura que Mondrian, sin embargo, consideró como una apostasía y que puso fin a su colaboración.

Según la comisaria de la exposición Gladys Fabre, si para Mondrian el arte es estático, armónico, de formas puras y eternas como las ideas de Platón, Van Doesburg tenía del mismo una concepción mucho más flexible y abierta a los avances científicos y técnicos como la teoría de la relatividad o a las nuevas artes como el cine.

Para la exposición de la Tate, montada en colaboración con el Stedelij Museum De Lakenhalt, de Leiden (Holanda), se han reunido más de 450 obras y abundante material documental de unos ochenta artistas relacionados con de Stijl en áreas como el cine, la tipografía, la poesía, la música, el diseño, la escultura y la arquitectura.

En ella se analiza, entre otras cosas, la influencia de las investigaciones de van Doesburg en las distintas disciplinas, lo mismo en los filmes abstractos de Viking Eggeling y Hans Richter que en las innovaciones tipográficas de Kurt Schwitters y El Lissitzky en sus publicaciones experimentales.

También se muestran las colaboraciones de Doesburg en el campo de la arquitectura con, entre otras cosas, una maqueta que reproduce la sala de espectáculos del Café Aubette, en la ciudad francesa de Estrasburgo, decorada junto a Hans Arp y Sophie Tauber-Arp y en cuyo interior aplicó a escala monumental su nueva estética de rectángulos dispuestos en diagonal y de colores elementales.

Joaquín Rábago

Comentarios

 
 
 

Economía

Javier Fernández

Javier Fernández

Periodista
Hagan sus apuestas. ¿Cuánto tardaremos en quebrar definitivamente las cuentas públicas? ¿Dos, tres, cuatro, cinco  [...]

Política

Enrique Arias Vega

Enrique Arias Vega

Periodista y economista
 En Berlín aún quedan ancianos -pocos, por fortuna- que un 13 de agosto de 1961 vieron desde la parte oriental de la ciudad  [...]

Política

Julia Navarro

Julia Navarro

Periodista y escritora
Es curiosa la casi indiferencia que ha producido el anuncio de ETA de que va a entregar las armas



La Voz Libre on Facebook