LA VOZ LIBRE

Otro esquema piramidal

Alberto Serrano
2009-06-18 12:50:14

A propósito de mi intención de ‘no tener más pulgas’ como expuse en el último artículo, resulta que hace unos días discutí con el que voy a denominar N., un pariente mío, que el pobre me había llamado desde Argentina para desearme un feliz aniversario de casados.

Pero el tema de discusión era importante, ya que N. -y esto lo sabía yo desde hace unos meses- había caído en uno de esos timos piramidales que se esconden tras el nombre de ‘venta multinivel’. En este caso, una especie de gel para mezclar con la bebida. En realidad, el producto no importa. O sólo importa si resulta que no ha pasado los tests de calidad de los ministerios de Salud de cada país o si no tiene lo que dice que tiene o, sobre todo, si en lugar de ser inocuo hace daño al cuerpo.

Pero el producto es lo de menos en este tipo de estafas, ya que la gente no está para vender el producto, sino para vender ‘el negocio’ de vender el producto. Los más vivos se dan cuenta en seguida que ni siquiera venden el negocio de vender el producto, sino simplemente el negocio de atraer gente al negocio. Es decir, una estafa. Pero los que no sólo son vivos sino también inteligentes, no entran en esto.

Como N. ya había pasado todas las etapas del lavado de cerebro que le hacen, incluido un viaje de premio al exterior para los vendedores exitosos -es decir, no los que venden el gel, ya que ese producto es invendible, sino los que atrajeron más personas al negocio-, se enojó terriblemente conmigo por decirle las cosas como eran. Me dijo que yo no sabía nada, que un día se sentaba conmigo y me explicaba todo. Pero a la vez, iba aceptando que cada elemento del ‘negocio’ era como yo le decía. Simplemente se rehusaba a sacar una conclusión general. En el momento en el que más cerca estuvimos de ver el timo como verdaderamente era, N. dijo: “bueno, pero yo ya no estoy más en el escalón más bajo, yo estoy arriba y, por lo tanto, gano”. Y eso fue lo más triste, porque pareció reconocer que el proceso era esencialmente una estafa, pero N. ya había pasado del lado de los estafados al de los estafadores, por lo que iba a cerrar los ojos.

Yo no nací ayer. Recuerdo perfectamente el día en que una amiga me mostró una bonita caja de madera en la que había dispuestas tres filas de pequeños frasquitos. Mi amiga se había transformado en una vendedora directa de perfumes. No eran de muy buena calidad y no se vendían muy bien, pero valía la pena intentarlo, me dijo mi amiga. Y así, ella llevó amigas a las reuniones, por cuyas comisiones de ventas recibiría una porción. Este proyecto necesitaba una inversión inicial mucho menor que el del gel, pero era muy similar. Y el resultado es que muchas chicas guardan en sus armarios sus cajitas de muestras de perfumes hasta el día de hoy. El negocio de la empresa que lo organizó todo era vender cajitas de muestra a vendedoras ilusionadas, pero destinadas a fracasar.

Pero N. tiene éxito. ¿Por qué N. sube en la pirámide? Porque N. tiene muchos contactos que tienen 1.100 dólares para invertir -porque eso es lo que cuesta en un principio entrar en el ‘negocio’, aunque estoy seguro de que hay escalas de inversión más altas- y ellos a su vez, muchos otros contactos. Pero principalmente, porque es una persona con un ego muy grande, al que le gusta mucho imponer su opinión, pero no escuchar. Es una persona que no aceptará fácilmente que ha sido engañada y hará todo lo posible para seguir con el cuento, porque como me dijo, “yo tengo años y años de asesorar a empresas, ¿te crees que voy a caer en un engaño tan tonto como tu amiga con los perfumitos?” Es el vendedor perfecto. Pero no sólo vende (el negocio, no el gel), sino que como todos los que están dentro de la pirámide, asumió la obligación de consumir dos cajas por mes de ese gel. Ya me da escalofríos imaginarme a N. volcando todos los días los contenidos de ese sobrecito en el agua que toma, el té, el mate, el jugo de naranja, etc.

Yo intenté contrastar con el ejemplo de un negocio legítimo, digamos, una ferretería. Un ferretero vende herramientas como martillos, clavos o tornillos. Pero un ferretero no tiene la obligación de usar una cantidad de clavos todos los meses para poder seguir vendiendo, del mismo modo que N. tiene la obligación de tragarse ese gel. N. me respondió que un ferretero tiene la obligación de ‘conocer’ las herramientas. Sí, pero no es lo mismo. N. me dijo que yo, como profesor, necesito atraer a gente que me escuche dar clases y que el caso es el mismo. No se me ocurrió responderle que yo vendo mi producto, que es conocimiento de Historia, a los interesados, pero yo no les vendo el negocio inmediato de ser profesor de Historia si solo me escuchan e invierten una suma de dinero. Y lo más importante: yo no cobro una comisión por cada persona que atraigo al ‘negocio’.

La regla más útil para distinguir una estafa piramidal de un sistema de venta directa legítima parece ser la siguiente: si una persona hace más dinero por las comisiones aportadas y por la gente que atrajo al ‘negocio’, que por el producto que supuestamente debe vender, el esquema es un timo. Y para saber si es así no hace falta siquiera profundizar en la conversación con un vendedor hasta que revele sus cifras. Eso, si lo hace. Basta recordar como uno se ha enterado del tema. ¿Lo primero que me dijo N. fue, “estoy tomando un gel buenísimo y tú también deberías” o dijo “estoy metido en un negocio buenísimo”? Recuerdo perfectamente que fue lo segundo. El producto no se vende, se vende el ‘negocio’. Y cuando ayer N. me dijo que el gel era buenísimo y que sólo lo tomaban los astronautas y la gente que quería desarrollar el físico profesionalmente, casi me morí de risa. Porque ¿cuántos astronautas hay en Argentina?

Por supuesto, hay muchas más pistas para captar la estafa. Pero me planteo dos cosas importantes: ¿qué pasa cuando todo se cae? ¿Y por qué una persona que está metida en un esquema piramidal se rehúsa a verlo como realmente es?

Todos los esquemas piramidales se basan en que algunos pocos de arriba, en la cima de la pirámide de inversión, ganan algo y los muchos de abajo pierden. Pero mientras la pirámide se expande, esto no se nota. La pirámide, sin embargo, no puede expandirse infinitamente. En cierto momento se termina el mercado de gente que tiene 1.100 dólares disponibles, espíritu de iniciativa y ganas de tragar gel. En ese momento, los inversores de abajo dejan de tener ingresos por comisiones (por ventas reales jamás las tuvieron) y pasan a ser simples consumidores del producto. Ellos son los que primero se dan cuenta de la estafa del gran negocio prometido y dejan de consumir. Si no compran, ni atraen gente, los de arriba dejan también de percibir su porcentaje de ganancias por lo que fracasan (y como se hallan en la misma dificultad de conseguir nuevos inversores que los de abajo, tampoco cobran comisiones nuevas). En ese momento la pirámide se desarma. Los pocos que han hecho más dinero que el que han invertido, se desentienden del asunto. La empresa que organizó la estafa es en un 99% una red social local y el 1% que, efectivamente, fabrica el gel se repliega a su sede central hasta una nueva oportunidad de reiniciar la red. La mayoría de los asociados se encuentra con que, o ha perdido 1.100 dólares simplemente o ha perdido 1.100 dólares más todo el dinero que ha gastado en consumir sus cajas mensuales o, principalmente, ha perdido algo de dinero y enormes cantidades de tiempo invertido en atraer a gente a un negocio que se ha esfumado, tiempo que habría podido dedicar en una ocupación legítima. N. no para de trabajar para la pirámide. Ha descuidado su profesión. Él cree como todos los incautos en la pirámide, que la red que se ha formado debajo de él, le sostendrá en la vejez como una pensión. Pero la pirámide se cae siempre. Es inevitable.

¿Y por qué se rehúsan a verlo? Por varias razones: uno porque se recluta a gente que está en crisis, que tienen formación y buenos contactos profesionales, pero no consiguen vivir de su profesión. Aceptar que este otro negocio no existe, es aceptar que uno se ha quedado sin nada. Dos, porque es reconocer que uno no era tan vivo como creía y que ha caído en un timo que ha sido reflotado innumerables veces. Tres, por la enorme cantidad de tiempo que uno dedica a este negocio; debe dedicarse de lleno, porque si no, no hay forma de seguir ganando dinero. Cuatro, porque uno utiliza a toda su red de contactos para venderles el negocio; N. asoció a su hija. ¿Cómo reconocer que ha metido a gente querida en una estafa, aun sin intención? Cinco, porque se descalifica al que viene con las malas noticias. Debido a que la pirámide sólo se sostiene en expansión, cualquiera que espabile a la gente pone en peligro la pesca de nuevos asociados. La reacción es enojarse, aun con los seres más queridos. Y en esto, el sistema piramidal enseña a comportarse igual que una secta.

Comentarios

Dice ser Hugo
2009-12-08 07:45:42
Fabian te felicito por las lineas. La historia es siempre la misma hecha la ley hecha la trampa, cuando se dieron cuenta de que podian ir presos por utilizar el sistema piramidal lo cambiaron de nombre MARKETING MULTINIVEL (el cual nadie discute que sea legal ah la marihuana tambien y por eso no todos creen que sea bueno), pero es moralmente DESONESTO.

Dice ser pedro@rapell
2009-07-23 10:33:44
Por favor, no me compare usted la sinvergonzonería y las malas artes (no de la mayoría de los bancos) con una empresa constituida legalmente y con una estructura comercial de multinivel y marketing relacional. Es como si yo dijera que todos los profesionales que se dedican a canalizar inversiones de sus clientes son como Madoff, y eso sería una injusticia para los profesionales de este sector que en su mayoría son honrados y dan información puntual a sus clientes. La empresa a la que creo se refiere el Sr. Glagovsky (porque no cita el nombre) es una empresa multinacional que está gestionada en España ni más ni menos que por catadráticos del Instituto de Empresa, lo cual para la gran mayoría es una garantía, aparte de una oportuna explicación y presentación del negocio. Quien no sepa de estructuras comerciales de multinivel, donde se venden productos y servicios, que se informe. Esa información está al alcance de todo el mundo, y yo me presto a explicárselo a quien me lo pida. Otra cosa es que guste más o menos este sistema comercial, que en España está muy por debajo del nivel de desarrollo alcanzado en Estados Unidos y otros paises de nuestro entorno. Por favor, infórmese y luego dará su opinión con mucha más libertad.

Dice ser novato
2009-07-14 00:05:27
me recuerda a las crisis economicas, a la de las subprime por ejemplo, en cierta manera, tambien es una piramide. Yo, Banco X, doy una hipoteca insegura, si tengo problemas la empaqueto y se la vendo a otro banco, que a su vez se la vende a otro... hasta que la confianza se acaba y tenemos la crisis de 2008

Dice ser pedro@rapelling.es
2009-07-03 13:00:12
Seguimos con lo mismo. Marinín, usted le ha preguntado a esa gente si han trabajado o no? Porque todo requiere esfuerzo, y en el sistema multinivel también, y hay gente que se cree que por pagar una franquicia ya lo tiene todo hecho. Vuelvo a recomendarles libros sobre multinivel que existen a su disposción por ej. en ESIC EDITORIAL, de ESIC MARKETING & BUSINESS SCHOOL , aunque hay otras editoriales que también los han publicado, aunque son más difíciles de encontrar. Creo sinceramente que hay que informarse bien antes de emitir una opinión, y si se llega a pagar una franquicia absolutamente legal...ponerse a trabajar. En España hay una ligera tendencia a echar la culpa a los demás cuando no salen bien las cosas, en vez de ponerse a analizar uno mismo en qué ha podido fallar. No hablamos de pirámides, hablamos de MULTINIVEL, que está legislado por ley, y se comercializan productos y servicios absolutamente legales. Y si descubren algún MULTINIVEL que esté encubriendo un negocio no legal, por favor denúncienlo, pero no hagan daño a las empresas que han optado desde hace muchos años por este sistema de comercialización de sus productos y servicios dentro de la ley.

Dice ser marinin
2009-06-29 21:55:54
estoy de acuerdo.. muchos amigos entraron en la venta de esos geles.. y nunca mas recuperaron su dinero.. yo lo llamaria la "caja de pandora" pura ilusion!

Dice ser pedro@rapelling.es
2009-06-23 18:39:54
No hay derecho a escribir sobre algo cuando no se tiene ni idea. Las pirámides son un auténtico fraude porque en ellas no se venden ni productos ni servicios, al contrario que el sistema multinivel, que está perfectamente regulado por ley. Al que tiene interés en el producto o servicio se le explica qué producto o servicio es, su ventaja competitiva frente a otros de la competencia y ya está. Al que tiene interés en asociarse al negocio se le vende una franquicia que lógicamente tiene un coste. Si es usted profesor intente informarse, hay libros escritos sobre multinivel en ESIC EDITORIAL, y por favor, sea serio en lo que juzga, que si no puede usted hacer mucho daño. Y si tiene sospechas fundadas de fraude, denuncia al canto a las autoridades

 
 
 

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