LA VOZ LIBRE

CHILE-TERREMOTO

El terremoto dejó al descubierto la profunda brecha social que existe en Chile

Efe
2010-03-09 00:51:00

Santiago de Chile.- El terremoto de Chile ha acabado con la vida de cientos de personas y ha dejado sin hogar a medio millón de familias, pero también ha fracturado la imagen que el mundo tenía de este país, aseguran analistas consultados por Efe.

Hasta hace unos días, Chile se preparaba para celebrar con orgullo y optimismo sus 200 años como nación independiente.

Hacía apenas un mes que había ingresado en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el llamado "club de los países ricos", y los expertos pronosticaban que sería el primero de América Latina en dejar atrás la recesión económica.

Además, el funcionamiento de las instituciones durante la reciente elección presidencial cosechó los elogios de los observadores y la prensa internacional.

Pero la tragedia del pasado 27 de febrero dejó al descubierto una profunda brecha social que, veinte años después del régimen militar, los sucesivos Gobiernos de la Concertación no han conseguido cerrar.

"Chile ya estaba dividido antes del terremoto. Hay heridas abiertas desde la época de la dictadura y otras más cercanas, como la marginación hacia los grupos minoritarios", explicó a Efe Sergio Laurenti, director ejecutivo de Amnistía Internacional.

Tras el temblor, la ciudad de Concepción fue presa del pillaje, mientras que en Santiago cundía el temor al desabastecimiento y en algunas zonas rurales los pobladores se organizaban para defenderse de los saqueadores.

"Además de los daños lamentables, el terremoto dejó al descubierto la profunda brecha social que existe en el país, un nivel de desigualdad profunda que tiene que ver con un modelo de desarrollo excluyente", manifestó por su parte el director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, José Jara.

Según el último informe sobre Igualdad de Ingreso y Desarrollo Humano de la ONU, Chile ocupa el puesto 110 de un total de 124 países.

Y aunque en los veinte años transcurridos desde el retorno de la democracia un 26 por ciento de la población ha logrado salir de la miseria, 14 de cada cien chilenos viven todavía por debajo del umbral de la pobreza.

"De nuevo, los sectores pobres fueron los más damnificados", señaló Jara, quien reconoció que "Chile nunca había vivido antes una explosión social como la que ocurrió después de la catástrofe".

"Las escenas de saqueo revelan que este comportamiento escandaloso está basado en una división muy profunda de la sociedad, la división que genera la pobreza, que es una forma muy básica de violación de los derechos humanos", aseguró por su parte el portavoz en Chile de Amnistía Internacional.

Según Laurenti, lo sucedido "es una oportunidad fantástica para la transformación de la sociedad chilena en su conjunto que va más allá de la reconstrucción física y que obliga a repensar todo el modelo".

"Pero éste no es un trabajo sólo para los políticos", recalcó.

Esa desconfianza hacia la capacidad de las autoridades es compartida por el abogado y analista político Santiago Escobar, quien plantea de forma tajante: "O cambiamos de elite política o nos cambiamos de país".

"El terremoto ha dejado en evidencia la 'orfandad política' del país", dijo Escobar a Efe. "La incapacidad de garantizar la seguridad a los ciudadanos es responsabilidad de los Gobiernos de la Concertación", afirmó.

Para muchos observadores, la competencia de las autoridades tras el terremoto quedó en tela de juicio por no haber alertado a tiempo del peligro del tsunami que arrasó con las localidades costeras, la falla generalizada en las comunicaciones y las dudas para recurrir a los militares para frenar los actos de vandalismo.

"La indecisión del Gobierno no sólo dejó espacio para que la violencia floreciera. También dio ocasión para que generales y almirantes, levemente ensoberbecidos por la demanda ciudadana, abandonaran sus deberes y se comportaran de una manera inaceptable", escribió en El Mercurio Carlos Peña, rector de la Universidad Diego Portales.

"Inevitablemente, la memoria histórica del terremoto del bicentenario quedará asociada tanto a la destrucción provocada por la catástrofe y el maremoto, como a las imágenes de los saqueos del día siguiente", escribió por su parte el sociólogo Patricio Navia en La Tercera.

"Los daños de un sismo a veces resultan inevitables -dijo Navia-, pero los efectos posteriores al terremoto sí se pueden controlar con más efectividad. La rápida respuesta del Gobierno permite calmar ánimos y tranquilizar espíritus".

Pero en medio de las críticas también hay quien considera que lo sucedido ofrece una oportunidad para la reflexión colectiva.

"Esta catástrofe nos ha permitido ver los dos rostros del ser humano. El primero, expresado en los saqueos y el descontrol de algunos -los menos, por cierto- y el segundo, en la solidaridad y la fuerza para salir adelante que ha mostrado la mayoría", escribió el ex mandatario Patricio Aylwin en La Tercera.

"De ahí que sea tan negativo como injusto centrarse en la cara fea y la búsqueda de errores que, en un terremoto de esta magnitud, es imposible que no se produzcan o queden al descubierto", concluyó el primer presidente que tuvo Chile tras el fin de la dictadura.

Comentarios

 
 
 

Economía

Javier Fernández

Javier Fernández

Periodista
Hagan sus apuestas. ¿Cuánto tardaremos en quebrar definitivamente las cuentas públicas? ¿Dos, tres, cuatro, cinco  [...]

Política

Enrique Arias Vega

Enrique Arias Vega

Periodista y economista
 En Berlín aún quedan ancianos -pocos, por fortuna- que un 13 de agosto de 1961 vieron desde la parte oriental de la ciudad  [...]

Política

Julia Navarro

Julia Navarro

Periodista y escritora
Es curiosa la casi indiferencia que ha producido el anuncio de ETA de que va a entregar las armas



La Voz Libre on Facebook