LA VOZ LIBRE

Artículo de Carina Mejías en 'El Mundo': '¿Dónde va nuestro dinero?'

"La promoción de las selecciones deportivas catalanas cuesta al bolsillo de los catalanes 1,2 millones"

LVL
2009-07-17 15:18:10

Por su interés, reproducimos íntegramente el artículo de Carina Mejías, diputada del PP, publicado en 'El Mundo'.

Seguramente éste va a ser uno de los fines de semana de más trasiego económico. Cuando este artículo vea la luz, probablemente habremos sido testigos mudos de la puesta en escena del nuevo acuerdo de financiación. Una sucesión de declaraciones y reacciones a las negociaciones de un nuevo modelo que ha de venir a paliar la crisis, después de que numerosas noticias publicadas estos días pongan de manifiesto el enorme endeudamiento de las administraciones públicas y el crecimiento desmesurado del sector público en todos los ámbitos de la Administración.

Entre negociación y negociación, los miembros del tripartito habrán exhibido sus habituales desacuerdos y su disconformidad con un modelo de financiación que nunca les parecerá suficiente y del que el mismo presidente del gobierno, admite antes de aprobarse, que pueda estar sujeto a modificaciones.

Seguramente o casi con toda probabilidad, a las quejas de los socios del tripartito se unirán las quejas de los diferentes presidentes autonómicos, mostrando su disconformidad por el trato de favor dispensado a algunos en reuniones de carácter bilateral de las que nada se sabe y cuya opacidad, levanta la sospecha de posibles privilegios para unos y perjuicios para otros.

En la función de la financiación cada uno tiene su papel, aunque esta vez el escenario no será el Consejo de política fiscal y financiera, ya que Rodríguez Zapatero se guarda el papel protagonista en el que lo importante es quedar bien y evidenciar una distribución de ganancias que los deje a todos contentos.

En Cataluña, somos muchos los que nos preguntamos cuáles serán las condiciones, en que invertiremos los ingresos y como los gestionará el tripartito. Ya que en los últimos años, ha crecido la indignación por la malversación del dinero público, haciendo que muchos se cuestionen si la nueva financiación no debiera ir acompañada de criterios de inversión, a la par de exigir rigor, y una mayor transparencia y eficacia en la gestión.

Son muchos los ejemplos que así lo exigen. Estos días ha trascendido como Carod-Rovira paga dietas a sus representantes en las embajadas catalanas por valor de 12.000 euros al mes, a los que hay que sumar la dotación presupuestaria de 2,2 millones euros destinados a la proliferación de las mismas por diversos lugares del mundo, amén del salario de cada uno de los empleados.

También hace ahora un año, descubrimos que la promoción de las selecciones deportivas catalanas cuesta al bolsillo de los catalanes 1,2 millones de euros al que hay que sumar el alquiler del palacete que utilizan como sede en el centro de Barcelona.

Asimismo, tenemos conocimiento que la promoción de la lengua catalana y la enseñanza en catalán en el sur de Francia nos cuesta a los catalanes 2,9 millones de euros de nuestro presupuesto. O la promoción de las numerosas empresas y entidades, que controla el editor y presidente de Acció Cultural del País Valencià, que han recibido más de 10 millones de euros de la Generalitat de Cataluña durante los últimos cinco años.

También hemos sabido que en política de cooperación el gobierno catalán no tiene las cuentas claras, y que entre otras muchas cosas, las tribus indígenas de Ecuador han recibido de manos del Vicepresident, un millón de euros para el fomento de las lenguas indígenas.

Por otro lado, tenemos el doblaje de las películas al catalán, que nos ha costado 1,5 millones de euros, y los costes de los informes innecesarios o las subvenciones a numerosas entidades presididas por amigos a los que hay que pagar favores como las dos últimas escandalosas subvenciones concedidas a la Fundació Cultura, que recibió 77.000 euros el último trimestre de 2008 y los 50.000 euros que recibió Sobirania i Progrés, ambas presididas por el candidato de ERC a las europeas y hoy eurodiputado Oriol Junqueras.

La cantidad de dinero dilapidado es mucho y las necesidades sociales pendientes de atender en prestaciones de dependencia, costes sanitarios, plazas escolares, ayudas a las familias, atención a los mayores y un largo etcétera podrían haberse sufragado en buena medida con esos importes.

Malbaratar el dinero público ha hecho crecer la indignación del conjunto de los catalanes que conscientes de las dificultades por las que atraviesan en tiempos de crisis, y aún satisfechos por las nuevas ganancias del acuerdo de financiación deben exigir a los responsables de su gestión mayor transparencia y rigor.

Carina Mejías

Comentarios

 
 
 

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Hagan sus apuestas. ¿Cuánto tardaremos en quebrar definitivamente las cuentas públicas? ¿Dos, tres, cuatro, cinco  [...]

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