LA VOZ LIBRE

ARTE-CARSTEN NICOLAI

El artista Carsten Nicolai estudia la percepción del cerebro para crear

Efe
2010-04-30 17:18:00

Madrid.- El artista alemán Carsten Nicolai, que visita Madrid con motivo de "ARTe SONoro", muestra que acoge dos esculturas sonoras muy representativas de su trayectoria: "Anti" y "Reflex" en La Casa Encendida, explicó hoy a Efe que lo que le motiva a crear es la percepción del sonido por el cerebro humano.

Nicolai no se considera un artista sonoro, sino simplemente un artista con tintes humanistas que usa a su favor la ciencia, la filosofía, el diseño y la psicología para crear esculturas que producen o reciben sonido y que en ocasiones generan imágenes.

El sonido es el motor de creación e inspiración para Nicolai que también cultiva la faceta de autor de música electrónica con el seudónimo Alva Noto (www.alvanoto.com).

"El sonido es casi lo mismo que la luz, porque son una clase de (banda de) frecuencia", dijo en entrevista Nicolai.

Teniendo en cuenta esta tesis el artista, que vive en Berlín, explicó que usa la luz para recrear las ondas sonoras que genera en sus piezas y son imperceptibles por la mayoría de los espectadores debido a "que están muy expuestos a todo tipo de ruidos" en la sociedad actual.

Y a partir de ahí se cuestiona en sus obras y en concreto en las dos esculturas que se exhiben en La Casa Encendida, hasta el próximo 30 de junio: "¿Qué es la percepción?. ¿Qué es la realidad y qué es lo no real?".

Se trata de "Anti" y "Reflex" (2004), que representan su "principal interés": la "dualidad" en la naturaleza así como la simetría y el orden natural a nivel perceptible y casi imperceptible, según explicó Nicolai (Ciudad Karl Marx -actual Chemnitz-, 1965).

"Reflex" es una escultura con forma de dodecágono y con un gran espacio interior hueco que invita al visitante a internarse en ella mientras percibe sonidos electrónicos que emite la pieza tras registrar las ondas visuales y sonoras del lugar.

Y "Anti" es una escultura negra (255 x 255 x 300 centímetros) cuya forma de cubo con caras romboides y triangulares deriva de un dibujo que pintó el artista renacentista Alberto Durero en su lienzo "Melancolía" (1514).

La obra capta en su superficie las ondas del campo magnético que emite el visitante con su cuerpo y un ordenador, que está en el interior de la pieza, procesa y traduce en sonidos electrónicos que esa máquina emite en tiempo real porque "el sonido no puede existir sin la duración", es decir, sin el tiempo.

"El sonido es una sensación que es recibida de forma directa a nivel emocional y psicológico" por el hombre y que puede generar "tanto miedo como esperanza" por lo que "el sonido -concluyó- tiene poder".

En su opinión, el sonido incluye dos conceptos: el tiempo y el espacio que acaecen en "en tiempo real" en la pieza de arte sonoro pues de otra forma no habría obra, ya que está formada de una parte material -la estructura- y otra inmaterial -el sonido y la luz-.

Así, la combinación sonido-tiempo-espacio es intrínseca a la escultura para que el espectador pueda percibir la obra en su conjunto mientras se expone a ella debido a que "no es tanto un juego como que el visitante interactúa con la obra", indicó Nicolai (www.carstennicolai.de).

Belén Palanco

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