Síguenos en redes

¿Qué deseas buscar?

Cataluña ante el desafío secesionista

El reivindicativo Cataluña-Cabo Verde fracasa en las gradas: la peor entrada en cinco años

Apenas se vendieron un tercio de las entradas disponibles en un partido que no presidió Artur Mas

Madrid.- El partido que enfrentó a Cataluña y Cabo Verde fracasó como grito independentista en las gradas. El partido registró la peor entrada en cinco años aunque no igualó al peor dato de la historia de estos encuentros, que se podujo en 2006, cuando sin jugadores mundialistas, apenas 8.000 acudieron. Esta vez, las gradas acogieron a 20.700 personas (de los 55.926 asientos que tiene el estadio Lluís Companys), un tercio del aforo.

La prueba más palpable del fracaso de convocatoria se dio en el gol sur, prácticamente vacío. Una ausencia de espectadores que intentó taparse con la pancarta "Cataluña Europe's next state" ("Cataluña, próximo estado de Europa"). Los gritos a favor de independencia y las banderas esteladas sí ocupaban parte de las gradas con asistentes en una reivindicación que ha pasado desapercibida tanto en el plano político como en el deportivo, ya que los dos principales diarios deportivos catalanes, 'Sport' y 'Mundo Deportivo', apenas le dedican espacio en portada.

Entre los ausentes, el propio Artur Mas, que decidió este año no presidir el encuentro. En su lugar, la vicepresidenta catalana, Joana Ortega, que intentó salir del paso asegurando que "lo importante no es el número de personas, lo importante es el ambiente, que la gente esté y se haya volcado". Aunque en un primer momento, ella misma admitió el fracaso de la entrada, luego aseguró que la asistencia en las gradas había sido "masiva". Algo que contradicen por sí solas las imágenes del partido.

La entrada del Cataluña-Cabo Verde es la más baja de los últimos cinco años en un ya tradicional partido navideño. Poco a poco, y a pesar del aumento notable del separatismo, las gradas se han ido vaciando. Así, y aunque las entradas se podían comprar entr los 10 y los 25 euros y los menores de cinco años entraban gratis, atrás quedan los datos de entrada de años anteriores. En 2009, el Camp Nou se medio llenó con 53.000 espectadores para ver a la selección catalana contra Argentina (en un estadio que tiene casi 99.000 asientos); en 2010, contra Honduras, fueron 28.150 los que acudieron al Estadio Olímpico; En 2011, 36.545 personas vieron el Cataluña-Túnez; y en 2012 la cifra descendió de nuevo en el encuentro contra Nigeria (27.237 personas en un estadio que acoge a 40.500).

Camisetas con la bandera estelada, gritos de independencia o pancartas con el lema "Queremos votar" fueron la tónica general del ambiente en un partido en el que no hubo incidentes.

En el campo, un 4-1 que se resolvió en prácticamente unos minutos y que dio pie a Joana Ortega para asegurar que en Cataluña tenían los mejores jugadores del mundo, mostrándose además confiada en que algún día, tendrían selección internacional propia. "Estoy convencida de que un día podremos", aseguró. Eso sí, de momento no es así y por ello quiso aludir a la consulta, esperando que los catalanes voten 'sí'.

De momento, se perdieron espectadores y se registró la peor entrada en cinco años. Quizá porque Cabo Verde no fue un rival muy atractivo. Cabe recordar que la selección de Bosnia rechazó acudir para evitar las "connotaciones políticas" que conllevaba el partido. Sea como fuere, y a pesar del buen horario del encuentro, del rebajado precio de las entradas y de la asistencia de jugadores tan conocidos como Piqué, Cesc o Busquets, la entrada no fue la esperada y lo que pretendía convertirse en una reivindicación deportiva del separatismo, se quedó en un encuentro que pasó desapercibido.

> En la imagen, el vacío de parte de la grada en el Cataluña-Cabo Verde.