LA VOZ LIBRE

Felicísimo Valbuena gana un juicio a favor de la libertad de expresión: frenazo a la intolerancia de José Luis Dader

El colaborador de La Voz Libre había sido denunciado por varios artículos críticos que había escrito sobre José Luis Dader

Redacción
2014-07-07 10:00:44

Madrid.- Lo que empezaron siendo varias denuncias del profesor José Luis Dader contra el también profesor Felicísimo Valbuena se ha acabado convirtiendo en una victoria de la libertad de expresión sobre la intolerancia.

En 2012, Felicísimo Valbuena escribió en el blog que mantienen en La Voz Libre varios artículos sobre lo que consideraba errores de José Luis Dader cuando había definido qué entendía por comunicación política y periodismo político.

En lugar de refutar esas críticas en el mismo medio en que habían salido, José Luis Dader decidió a acusar a Valbuena en correo abierto a todos los profesores de la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM, donde ambos dan clase. En ellos, Dader aseguraba que Valbuena se había valido de una conferencia suya, grabada, y que en la transcripción había pasajes desfigurados. No contento con ello, escribió también a la Comisión de Quejas de la FAPE, pidiendo que se abriera un expediente. Tampoco dudó en dirgirse al Rector de la Complutense para que incoasen a Valbuena un expediente disciplinario, además de pedir directamente al director de La Voz Libre la retirada de los artículos. Toda una ofensiva de la que ahora ha salido perderdor.

Y es que Dader sufrió un gran revés al comenzar su ofensiva contra Valbuena. Por un lado, fueron muchos los compañeros de profesión que facilitaron al colaborador de La Voz Libre información sobre el comportamiento de Dader en la Universidad de Salamanca, lo que hizo a Valbuena dar a luz un artículo titulado 'Universidad de Salamanca 5- José Luis Dader 0', que fue publicado en este medio, y 'Universidad Complutense-José Luis: una goleada de escándalo'.

Tampoco el director de La Voz Libre, apelando a la libertad de expresión y al "debate que nos hace mejores y libres", decidió borrar los artículos sobre Dader, sustentados en información veraz y contrastada.

Tras la petición a la Comisión de Quejas de la FAPE, fueron muchos los que se pusieron en contacto con Valbuena para señalar las diferencias abismales entre la comisión española y la de otros países, donde los periodistas sí tienen derecho al recurso. El digital universario 'Ibercampus' decidió entonces lanzar una petición a través de Change.org para pedir que la FAPE también recogiera ese derecho. A pesar de las firmas, la FAPE sigue encerrada en su inmovilismo.

Por último, Valbuena tuvo que hacer frente a la Inspección de Servicios de la Complutense. Aprovechando el proceso, el colaborador de La Voz Libre pudo conocer de primera mano cómo funciona el aparato disciplinario de la universidad madrileña, destacando las malas práxis de quienes lo conforman. "Víctor Manuel Fernández Martínez, instructor del expediente disciplinario, con nulos conocimientos jurídicos, introducía hasta diez desfiguraciones y falsedades que causan rubor al leer el expediente. ¿Cómo un profesor universitario puede ser tan obsequioso con el Rectorado y mostrar una conducta tan incalificable con un compañero?", contaba a La Voz Libre Felicísimo que, por petición del diario, se ocupará a fondo de Fernández Martínez.

Tras meses de espera, el juicio con Dader quedaba resuelto. La juez del Juzgado Social 15 de Madrid, Ana Fernández Valentí, dictaba sentencia favorable a Valbuena, destacando, ante todo, en el apartado de "Hechos probados" que "el profesor José Luis Dader no publicó réplica alguna en el periódico digital antes citado".

La juez quita así la razón a la Comisión de Quejas de la FAPE y al aparato disciplinario de la Complutense, formado por José Carrillo, su Rector; a Araceli Manjón-Cabeza Olmeda, Secretaria actual de la Universidad (anterior Inspector-Jefe de la Inspección de Servicios); a José Manuel Chozas Alonso, actual Inspector Jefe; a José Crespo Alía, Coordinador- y auténtico factótum de la Inspección desde Noviembre de 2009; a Carlos Aparicio, Secretario del Expediente; al citado Víctor Manuel Fernández Martínez; y a quien comenzó todo con sus delaciones, José Luis Dader.

En los Fundamentos de Derecho, la Magistrada-Juez argumenta de esta manera:

"SEGUNDO: Conforme dispone el Artículo 114 de la Ley de Jurisdicción Social (LJS) la demandada ha de probar la realidad de los hechos imputados en su gravedad. Sobre los hechos, la parte actora no discute que publicó los artículos y con el contenido que se indica en la resolución sancionadora, limitándose a los términos del debate a decidir si dichas publicaciones son constitutivas del incumplimiento contractual imputado al demandante, es decir, si suponen una falta de consideración con los compañeros o subordinados.

El actor contrapone su derecho a la libertad de expresión, proclamado en el artículo 20.1. a) de la Constitución.

Se hace pues necesario comenzar indicando que como bien se indica en la resolución recurrida, el derecho a la libertad de expresión - que es más amplio que el derecho a comunicar información- tiene por objeto la libre expresión de pensamientos, ideas y opiniones, teniendo como límite la utilización de frases y expresiones indudablemente ultrajantes u ofensivas y gratuitas o sin relación con las ideas y opiniones, luego innecesarias a este propósito.

También la doctrina constitucional como jurisprudencia que con profusión se ocupan de esta materia, es decir, la naturaleza y límites del derecho a la libertad de expresión, viene ya enseñando que esa libertad de expresión incluye el derecho a la crítica aun cuando la misma sea desabrida o pueda molestar, inquietar o disgustar a quien la recibe. En definitiva, la libertad de expresión tiene como límite el insulto que, como ya es frase acuñada por esa doctrina no está reconocido en la Constitucional, al ser incompatible con la norma fundamental y con la dignidad de la persona.

Dicho lo anterior se hace preciso analizar los textos de los que es autor el demandante, para comprobar si en los mismos el derecho a la crítica ha excedido esos límites. Y lo cierto es, contra de lo que se afirma en la resolución recurrida, es que esos textos, aunque efectivamente traslucen una crítica a la labor profesional del profesor Dader y/o a unos determinados escritos de los que es autor, no traspasan los límites referidos pues no hay en los que ahora se enjuician expresiones ultrajantes, ofensivas, peyorativas o insultantes. Hay, si, una opinión crítica, mas ello encaja en ese derecho a la libertad de expresión, no llegando a la ofensa personal o al insulto, único supuesto en el que hubiera resultado de aplicación la falta imputada.

Por lo tanto, y conforme al artículo 115.1.b) LSJ, esta sanción ha de ser revocada, con condena al demandado al pago de los salarios que no le hayan sido abonados al actor como consecuencia del cumplimiento de la sanción".

Tampoco ha logrado Dader acallar a nuestro colaborador, que recientemente ha vuelto a escribir dos artículos criticando sus definiciones de Comunicación Política y Periodismo Político: 'José Luis Dader, modelo de quien no soporta críticas ni debates', y 'José Luis Dader sigue sin arreglar su definición de Periodismo Político'.

La denuncia de José Luis Dader ocasionaba también que Pedro Paniagua Santamaría, Director del Departamento de Periodismo I, quedara en una situación delicada al presentar en el juzgado un papel apoyando la postura de Dader, por lo cual Valbuena ha presentado una querella criminal contra Paniagua.

Mientras el aparato represor de la Complutense ha acabado fracasando en los Tribunales por querer defender a Dader, la promoción de licenciados en Periodismo de la Facultad de Ciencias de la Información ha escogido a cinco profesores para que impusieran las becas el día de la Graduación. Entre los cinco, está el profesor Valbuena. El pasado día 26 de junio, tuvo lugar el Acto de la Graduación.

LAS POLÉMICAS, ALGO COMÚN EN LA VIDA LITERARIA Y ACADÉMICA

Si Cervantes y Lope de Vega o Góngora y Quevedo vivieran hoy, ¿hubiera pedido alguno de ellos que incoasen un expediente disciplinario a otro por sus irónicos enfrentamientos, escritos y en público, pues mantenían divergencias en su forma de escribir y expresarse? Por supuesto que no.

A finales de los años cuarenta, fue célebre la polémica entre Laín Entralgo- España como problema- y Calvo Serer- España sin problema. En el nº 7 de la Revista Sistema, de 1974, Gabriel Albiac, Gustavo Bueno y Julio Rodríguez Arramberri polemizaron a propósito de Foucault. Después, polemizaron De la Cierva y Tussell; hace unos años, en la revista digital 'El Catoblepas', Enrique Moradiellos y Pío Moa. Y muchas otras.

A ninguno de ellos se les pasó por la cabeza pedir solicitar un expediente académico para el otro o llevarle a los tribunales de Justicia.

En la Universidad Complutense, sí es posible encontrarse con quien prefiere la delación a la polémica en público: José Luis Dader. Y lo preocupante es que hay quienes le han apoyado: La Comisión de Quejas de la FAPE y la Inspección de Servicios de la Universidad Complutense. Menos mal que ha habido una jueza que ha empleado la plomada y ha vencido la libertad de expresión.

> En las imágenes, de arriba a abajo, José Carrillo, Araceli Manjón, José Crespo, José Luis Dader y Víctor Manuel Fernández; y dos momentos de la graduación.

Comentarios

 
Publicidad