LA VOZ LIBRE

La hoja de ruta del problema catalán

Javier Fernández
2014-08-25 18:00:15

El Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha decidido focalizar toda su atención y todo el esfuerzo de su Gobierno en hacer frente al problema catalán, dejando en un segundo plano la recuperación económica. En su opinión, el desafío soberanista es el primer problema que actualmente tiene España, entre otras cosas, porque puedehacer fracasar todos los intentos realizados para superar la crisis.

Tal como ha comentado a las personas de su confianza, la recuperación económica tiene su propia dinámica y se irá acelerando en los próximos meses. En lo que queda del mes de agosto sólo se esperan buenas noticias. La EPA, el crecimiento del PIB, la inflación, etc. Sin embargo, en el terreno político todo indica que se producirán movimientos de desestabilización.

Un elemento importante será la decisión del Gobierno de recurrir ante el Tribunal Constitucional la Ley de Consultas de Cataluña, que se encuentra en su penúltimo trámite, una vez que ésta sea aprobada. Esta norma es una iniciativa tramitada en el parlamento de esta comunidad autónoma con el objeto de aprobar una ley que desarrolle el artículo 122 de estatuto de autonomía y que permita al Gobierno de la Generalitat de Cataluña realizar consultas, sin carácter vinculante, a los ciudadanos catalanes. Dicho artículo prevé la competencia exclusiva de la Generalitat para regular la convocatoria, tanto por la propia Generalitat, como por entes locales en el ámbito de sus competencias, de encuestas, audiencias públicas, foros de participación y cualquier otro instrumento de consulta popular, con excepción de lo previsto en el artículo 149.1.32 de la Constitución (que determina que es competencia exclusiva del Estado la autorización de consultas populares por vía de referéndum).

Esto dejará a Artur Mas ante la disyuntiva de desconvocar el referéndum o seguir adelante como le exige su socio de ERC. En principio, Mas ha afirmado que respetará la legalidad, pero en ningún momento ha dicho que retirará la consulta.

Para Rajoy, aceptar cualquier tipo de consulta que pueda ser interpretada como un referéndum sobre la independencia es absolutamente rechazable por su electorado. Es decir, se trata de un diálogo imposible. No obstante, los dos mandatarios tienen que proporcionar una imagen de acercamiento e intentar hacer creer a su electorado que existe buena voluntad para llegar a acuerdos que permitan dar una salida inteligente al llamado “conflicto catalán”.

Las grandes empresas y el mundo financiero catalán tratan de evitar por todos los medios que se produzca este escenario. Por esta razón presionan a ambos políticos para que exploren las opciones de una tercera vía, una solución pactada que modifique el encaje de Cataluña en España y evite el avance de las posiciones secesionistas. En concreto, se trata de un gran acuerdo con cuatro pilares: el reconocimiento de Cataluña como nación, lo que exigiría una reforma constitucional; plenas competencias en lengua y cultura; un pacto fiscal para que Cataluña recaude y gestione todos los tributos mediante una Agencia Tributaria propia; y plena capacidad para la organización local.

Comentarios

 
Publicidad