LA VOZ LIBRE

Albert Rivera, ese díscolo incómodo

Javier Montilla
2012-07-09 10:34:56

Querido Albert Rivera,

Llevaba un tiempo queriendo contactar contigo debido a tu obsesión por llevar las cosas muy lejos en Cataluña y eso no lo puedo consentir. Con el paso del tiempo, has construido un discurso muy lúcido, lleno de sentido común y, principalmente, un arma muy efectiva para combatir la imposición. Y eso, querido, me hierve la sangre. Y me hierve porque me recuerda en demasía a ese discurso de Josep Tarradellas, que en mala hora fue presidente de la Generalitat, y que siempre defendió la lengua, la cultura y la identidad catalana desde un prisma no separatista que no vulnerara los derechos lingüísticos, identitarios y culturales de los castellanohablantes. ¿Te das cuenta de lo que eso significaba? Aquello suponía la convivencia en mayúsculas y eso no lo podía tolerar bajo ningún concepto. Ya estaba bien de escuchar en boca de Tarradellas eso de que Cataluña debía de ser autocrítica, entender al pueblo español e integrarse en España. Ya estaba bien de que dijese que había que alejarse de los victimismos y los prejuicios nacionalistas hacia España, y no culpar a ésta de los problemas que padeciese el pueblo catalán. Ya moví yo los hilos para que viniera un presidente que quisiera hacer lo contrario. El pujolismo fue una bendición, créeme.

Así que, como me resultas un enemigo muy incómodo, al igual que Tarradellas o Josep Pla, me he decidido a tentarte como así lo hice con Fausto. Sí. Me refiero a la historia del doctor Fausto, ese sabio que vendió su alma al Diablo a cambio de la juventud perdida y que llevó a la literatura de una forma magistral Goethe. Eso es a lo que aspiro que hagas. Te aseguro que las cosas te irán mucho mejor. Y si no, mira todo lo que ha pasado estos últimos años para que, de una vez, te des cuenta de que mi oferta es tentadora. Has sacrificado un montón de amigos que no han entendido lo que tú haces por la libertad y por la diversidad de Cataluña. Has sacrificado tu prestigio, marcado como si fueses un judío con el estigma del anticatalanismo. Has renunciado a una vida cómoda y de palmaditas en la espalda, al albur de una entidad financiera. Todo a cambio de luchar por las libertades de todos en un partido pequeño. ¿Te compensa? No pierdas el tiempo, querido Albert. No debería decírtelo –aunque sea para no revelarte la estrategia-, pero por mucho que quieras cambiarlo el sistema político es demasiado endogámico y no tiene remedio. Ya sabes que, para mi satisfacción, a la partitocracia le interesan más los intereses particulares que los de carácter general. No te revelo nada nuevo. Pero, además, tienes que convivir con otra famiglia, el nacionalismo, rodeado de diferentes intereses y de un clientelismo que a tus ojos es asqueroso pero que está cumpliendo todos mis objetivos. Nunca me subestimes, querido Albert.

Y si no, fíjate cómo he conseguido que para mucha gente seas señalado como enemigo del catalán. Mienten, lo sé. ¡Si te escucharan hablar! Eso demuestra que mi trabajo da sus frutos. Te confesaré que fui yo quién alentó a esos cachorros independentistas para que te enviasen una carta con una bala para que escarmentases. ¡Qué gran diversión! Algunos pusimos el caldo de cultivo para que luego otros, esos efebos que tanto hacen por servirme, amenacen de muerte a militantes de tu partido. Hay que ver cuánto odio estoy generando en gente tan joven. A decir verdad, mi único objetivo para que triunfe el mal es conseguir que algunos se piensen que Cataluña son sólo ellos, sólo los que piensan como ellos, sólo los que hablan como ellos, sólo los que votan como ellos y sólo los que se comportan como ellos.

Por eso, déjame decirte, querido enemigo, que Artur Mas está haciendo un gran trabajo. Ya le dije que si quería prosperar debía hacerme caso y rebelarse continuamente contra cualquier sentencia que viniese. Ya está bien de hacer caso a esos tribunales que lo quieren contaminar todo. Lo importante es que esa política que empezó Jordi Pujol tenga continuidad y no sólo eso. Estoy convencido de que Mas va camino de la victoria final. Está haciendo las cosas de forma inmejorable, saltándose cualquier directriz, haciéndose la víctima inocente y, sobre todo, empeñado en convertir la inmersión lingüística en esa especie de condena y seguro para fabricar los nacionalistas del futuro. ¡Y encima tú y tu gente poniendo en tela de juicio semejante aberración identitaria!

Ya le dije a Artur, que, sabiendo que muchos no os callaríais, la mejor manera de que nuestro plan fuera efectivo sería regar con dinero público a los medios de comunicación. Ya sabes, esos millones de euros que salen de las arcas públicas y que hinchan las cuentas de empresas privadas para aparecer en los vagones de Cercanías. Si muchos catalanes supiesen que alguna de esas empresas privadas fueron leales a mi queridísimo caudillo Franco, reflexionarían un poco. Bueno, poco. Ya sabes que la reflexión es lo que menos me interesa para la causa. Yo instruyo en la política del estómago y no en la del seny (sentido o cordura), justamente lo contrario de lo que tú haces. Así que piénsatelo muy bien y hazme caso. Las cosas te irán mucho mejor.

Belcebú.

> En la foto, Albert Rivera, precidente del partido Ciudadanos.

Comentarios

Dice ser El DIABLO
2012-10-18 21:55:57
QUE CARA MAS DURA

Dice ser Polticos
2012-07-13 14:10:07
UN SÍ MU GRNDE PARA ALBERTO RIVERA DESDE ANDALUCÍA,CATALUÑA,ASTURIAS,GALICIA... POLÍTICOS DE ESTA TALLA SE NECESITAN EN ESPAÑA

Dice ser Rivera s
2012-07-13 14:07:37
ALBERT RIBERA SERÍA UN BUEN PRESIDENTE PARA CATALUÑA. ESTÁ PREPARADO,ES INTELIGENTE Y SABE MUY BIEN LO QUE DICE. SIEMPRE VOTAREMOS A ALBERT RIVERA Y A LOS SUYOS.ÁNIMO ALBERT RIVERA PORQUE TIENES MUCHO FUTIRO. TE APOYAMOS.

Dice ser anto33
2012-07-11 03:11:18
Rivera es lo que necesita Cataluña.Vaya repaso les dió a los nacionalistas en el debate el lunes.

 
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