LA VOZ LIBRE

¿La sociedad enferma y la psiquiatría en crisis?

José Carlos Fuertes
2016-06-22 12:25:16

Mucho se habla y comenta en diversos foros, tanto especializados como de divulgación, que la “sociedad está enferma” y también que la “psiquiatría está en crisis” al no dar la respuesta adecuada a los problemas que se le plantean. Lo que no se dice con claridad es que hoy se le pide a esta especialidad médica aspectos que se alejan por completo de su capacidad de maniobra y de su competencia.

Muchos acusan a los psiquiatras de limitarse esencialmente a realizar prescripciones excesivas y con frecuencia inadecuadas de psicofármacos como “única” forma de paliar el sufrimiento psíquico. Es más, figuras muy relevantes dentro de la propia psiquiatría internacional están cuestionando con energía, y también con vehemencia, los nuevos sistemas diagnósticos como el famoso DSM-V, último método nosológico presentado por la Sociedad de Psiquiatría Americana a la comunidad científica apenas hace un año.

El problema es realmente serio y complejo, ya que para unos son intereses económicos y comerciales los que estarían detrás de muchos diagnósticos psiquiátricos, siendo en consecuencia la voracidad comercial de la industria farmacéutica la que justificaría esta “hemorragia diagnóstica”. El discurso sería muy simple: cuantos más enfermos haya, más fármacos se venden, y cuanto más se incrementen las ventas, mayores serian las ganancias de las compañías farmacéuticas.

Estas acusaciones, que aunque puedan tener cierto sustrato real, se han distorsionado tanto en los medios de información convencionales como en las nuevas redes sociales, llegando a lanzarse opiniones carentes del más mínimo rigor y capaces de generar una alarma social injustificada, siendo a su vez muy nocivas para la salud mental colectiva e individual.

Cuando se afirma que los diagnósticos psiquiátricos son falsos e interesados, y los tratamientos innecesarios, además de crear una sombra de duda inadmisible sobre los profesionales sanitarios, se hace también un daño irreparable a aquellos enfermos más sensibles y vulnerables, dificultando la adherencia al tratamiento y originando recurrencias y recaídas con el consiguiente problema no solo de sufrimiento personal y familiar, los más importantes, sino también el intenso incremento del gasto social que todo ello conlleva.

Nadie puede dudar que el camino para la objetivación y tratamiento causal de los trastornos psiquiátricos es largo y que queda mucho por andar, pero de ello a atribuir un interés “cuasi criminal” al sector farmacéutico y médico para crear enfermedades inexistentes, y por lo tanto aplicar tratamiento ineficaces e innecesarios, el camino es tortuoso y merece una reflexión más ponderada y serena.

Dudar en la ciencia es saludable y útil. Solo empezando con dudas se acaba con certezas, pero aquí no se trata de dudas sino de torticeras y rocambolescas disquisiciones fruto de la paranoia colectiva inducida por unos cuantos y de la ignorancia puesta al servicio de la critica destructiva.

Comentarios

Dice ser Rodrigo
2017-01-02 05:27:11
Al fin habla la sensatez. Bastantes exageraciones y gratuitas e insultantes acusaciones contra psiquiatras, laboratrorios, textos, etc sufrimos con la Antipsiquiatría de los años setenta

Dice ser mario
2016-06-23 20:55:01
La psiquiatría tiene menos credibilidad que el vudú .

 
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