LA VOZ LIBRE

Antonio Ortiz: ¿qué hacemos con el pederasta de Ciudad Lineal?

José Carlos Fuertes
2014-09-29 09:11:52

Todos hemos asistido con alivio y alegría a la detención del “pederasta de Ciudad Lineal”. Un hombre joven, musculoso, bien parecido, dicen que seductor. Reincidente y con antecedentes penales por el mismo motivo, y, según nos cuentan las primeras informaciones, también con un amplio historial delictivo por otras causas. Vamos lo que se dice vulgarmente una 'joyita'.

Con la detención de Antonio Ortiz, que asi se llama el interfecto, se abre una vez más el debate sobre que es lo más adecuado y eficaz para este tipo de delincuentes. Unos lo tienen muy claro y postulan la prisión perpetua y que nunca pueda volver a la sociedad aquel que tan cruelmente la ha dañado; otros hablan de combinar prisión y tratamiento rehabilitador, ya que nuestro ordenamiento jurídico asi lo prevé y considera prioritaria la reinserción social al castigo. En lo que casi todo el mundo coincide es en que estamos ante un problema cuya solución no está sólo en el código penal, sino que hace falta dar un paso firme y decidido para evitar la reincidencia, tanto por el bien de las víctimas como del victimario.

La pedofilia, base sobre la que aparece la pederastia, es un trastorno codificado desde hace mucho tiempo en los sistemas de clasificación internacionales de enfermedades mentales. Son personas que tienen una grave disfunción psíquica que genera a su vez una intensa alteración en su vida sexual. Además, cuando se les realizan estudios médicos rigurosos, se observa que estos individuos presentan severas anomalías de la personalidad, sobre todo de la impulsividad y de la afectividad, y todo ello relacionado con alteraciones estructurales en el sistema límbico.

La evidencia constata que son sujetos desequilibrados, perturbados, anormales, llenos de frustraciones, de represión. También de miedos, de inseguridad, de dudas, de obsesiones, y muchas veces de intenso sufrimiento al reconocer lo abyecto de su conducta y la imposibilidad para su autocontrol. Pero todas estas explicaciones asépticas no disminuyen ni un ápice el profundo asco y repulsa que a todos nos produce su comportamiento y el que afloren en nosotros ideas de venganza y de revancha.

Pero si de lo que hablamos es de Justicia, es decir, “de dar a cada uno lo suyo”, a estos “enfermos” habría que darles ante todo un “tratamiento”, el problema es que no lo tenemos. Cuando escribo estas líneas les puedo asegurar que no hay ningún fármaco, terapia o protocolo que bloquee por completo estas conductas y que evite su repetición. Tenemos no obstante excelentes tratamientos sintomáticos para reprimir químicamente su comportamiento, tratamientos para modificar conductas agresivas, que aunque no aceptados por todos los profesionales implicados en el asunto y de difícil encaje en el actual ordenamiento jurídico, dan resultados mas que interesantes para disminuir las conductas compulsiva-impulsiva-agresiva.

Lo obvio es que la prisión sólo consigue diferir unos años el problema, aunque para algunos eso sea ya suficiente. La realidad nos demuestra que a su salida volveremos a estar en las mismas. La reincidencia será la norma por que estas conductas anormales y aberrantes están en el genotipo del pederasta y eso, a fecha de hoy, insisto, es inmodificable.

Lo que sí está en nuestras manos es cambiar la legislación, no a golpe de titular de prensa, sino tras estudios serios y con asesoramiento técnico que permita la instauración de un tratamiento obligatorio e indefinido que actúe sobre su conducta y la reprima, disminuya o anule. Pero no sólo sobre su conducta sexual, sino sobre toda su afectividad y capacidad de acción. Tenemos recursos terapéuticos que ya se aplican para otras dolencias, que podrían ser muy útiles en estos casos, pero para su aplicación hay que ser radicales (es decir, ir a la raíz del problema) y ponernos todos de acuerdo en que no hay libertad si no hay salud mental, cosa que muchos expertos todavía hoy ponen en cuestión.

Haga un esfuerzo y póngase por un momento en la situación de que el pederasta fuera su hermano, su hijo o su amigo del alma. ¿Que haría en ese caso? ¿Seria tan rígido en el planteamiento? ¿Tendría la misma opinión? ¿No intentaría todo lo que estuviera en su mano para ayudarle?

La infancia de un individuo, el aprendizaje previo, los traumas, las vivencias de la adolescencia, su compleja y deformada configuración de la realidad, no se puede reprogramar ni cambiar, pero lo que si esta en nuestras manos es inhibir su comportamiento antisocial, evitar daño a terceros, y de esta forma facilitar su reinserción y disminuir el sufrimiento de estas personalidades anormales y complejas, pero que también, nos guste o no, son seres humanos.

> En la imagen, Antonio Ortiz, el presunto pederasta de Ciudad Lineal.

Comentarios

Dice ser lamentira
2014-10-20 15:18:40
yo creo que esta persona es inocente. Ni un solo testigo, CON LO GRANDE QUE ES MADRID. Esto no lo cree nadie señores, camaras asta por un tubo y ni una sola grabacion. Y lo de la rueda de reconocimiento en de chiste. Lo peor es que ya le an condenado , mucha tele me parece a mi. La policia unos ridiculos.

Dice ser Izeta
2014-10-04 10:57:08
"¿Que hacemos con el pederasta de Ciudad Lineal?" ¡¡¡ Pues a la ergástula de por vida a pan y agua !!! Es multireincidente, tuvo su oportunidad de redimirse, se ha ganado la sentencia de por vida per seculam perseculorum. Amén.

Dice ser Anónimo
2014-10-01 10:37:10
Los psicópatas nacen. No existe la sociopatía. Podríamos citar aquí estudios si es de interés del psiquiatra, aunque él lo sabe de sobra. Personas con una infancia terrible (como los niños de la post-guerra por ejemplo, los niños de asilos, los niños con familias desestructuradas etc) son excelentes padres o madres, sin haber tenido modelo previo de "parentalidad positiva". La psicopatía es de nacimiento. Y apuntan maneras desde muy niños. Suelen maltratar a animales primero. Recuerdo siempre un trabajo de investigación que tuve que hacer. En el colegio de primaria donde hice parte del mismo un niño de tres años con unos ojos azules que impactaban había sacado los ojos a un pajarito que tenían en clase, sin el más mínimo atisbo de "remordimiento". Con tres años, señores, se establecen en el cerebro pautas que no se cambian NUNCA. Se establece la empatía (el ponerse en lugar del otro) por eso veis a los niños de la guardería "consolar" a los compañeros. Pues bien, pasado el tiempo reconoci esos "ojos azules" en prisión donde yo trabajaba

Dice ser Anónimo
2014-10-01 09:13:18
¿Que hacemos con el pederasta de Ciudad Lineal? Lo mismo que hace EEUU que llevan años de democracia. Yo si puedo decir para que sirve la prisión: para perfeccionar el delito. Para nada más. Y menos con la pederastia y los psicópatas, para los cuales no existe tratamiento. De ser cierto la tentativa de secuestrar a una niña en Santander, significaba que iba a pasar la tercer estadío: asesinarla. Porque la captaba en el bar del barrio donde todo el mundo sabía de quien era sobrino el pederasta. El asesinato- para no dejar huellas- era el último estadío que le faltaba. La policía no podía dejarlo un día más en libertad. Infinidad de niñas y niños no aparecen nunca. En España sólo los delincuetes tienen derechos. Seguramente porque la ley general penitenciaria está hecha por antiguos delincuentes.

Dice ser JAVIER
2014-09-30 21:23:42
Pues yo creo que es un criminal vulgar y que con la carcel tiene suficiente. Son gentuza que solo entienden el palo. Los psiquiatras siempre igual buscando explicacion a todo, esta claro, son criminales y punto.

Dice ser Castracin
2014-09-30 17:01:49
El caso de la pederastia es de alta gravedad y no se le ve solución, es como si a un heterosexual al que lógicamente le gustan las mujeres, pretendamos que le gusten los hombres, pues por mucha terapia que le demos creo que no conseguiremos nada, al igual pasaria con un homosexual al que pretendamos darle terapia para que le gusten las mujeres. Un pederasta tiene sus inclinaciones sexuales y no las cambia ni Dios. Como el tener sexo con infantes es aberrante, pues la única solución que veo es la castración

Dice ser UN CIUDADANO
2014-09-29 17:11:43
Interesante vision, pero dificil de aceptar en una sociedad como la nuestra. La medicina esta muy lejos de poder precisar donde esta el daño cerebral que estos sujetos deben tener. Es imposible una actuación así en alguien sano y equilibrado.

Dice ser UNA MADRE
2014-09-29 17:09:14
Si esta enfermo cadena perpetua y que lo traten pero en la cárcel.

Dice ser UN PADRE
2014-09-29 16:49:01
MUY VALIENTE Y CLARO ESTE COMENTARIO. FELICITO AL AUTOR, PERO ME ASUSTA LO QUE DICE, VER QUE SE PUEDE HACER ALGO DIFERENTE Y POR BUROCRACIA Y POR INCOMPETENCIA ESTAMOS BLOQUEADOS.

 
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